Canto de Armónicos PDF Imprimir E-mail

armonicos

Por Nestor Kornblum

 

 

El canto de armónico es una técnica antigua que capacita a un cantante para producir dos o más sonidos simultáneamente con su voz. Aunque los orígenes de esta técnica están en parte velados en el misterio, las investigaciones recientes han revelado gran cantidad de información con respecto a los usos actuales de la técnica y cierta información con respecto a sus orígenes en diferentes partes del mundo.

El canto de armónicos como técnica y forma artística musical cultural o espiritual, se desarrolló en Mongolia, Sur de Siberia y Asia central, en Tíbet, y en Sudáfrica. También se utilizó en menor grado en Cerdeña, la única forma antigua de canto de armónicos europea que todavía se practica. Existen muchas teorías sobre si el canto de armónicos tuvo alguna vez un uso ritual y espiritual en ceremonias cabalísticas, en logias masónicas, en escuelas de misterio y en prácticas sufis. Ciertas teorías llegan incluso a decir que fue utilizado hace mucho tiempo por las civilizaciones de la Atlántida, el antiguo Egipto y los mayas de Centroamérica. Desgraciadamente existe escasa información en este sentido.

Los armónicos fueron descubiertos primero en Occidente por Pitágoras hace unos 2.600 años. El famoso filósofo y matemático griego era también un maestro de la música, y junto con sus estudiantes pasó años estudiando el sonido y la vibración. Encontró, después de estudiar el monocordio, instrumento de una sola cuerda, que todos los sonidos estaban compuestos de vibraciones o frecuencias múltiples, no sólo de una, como nuestros oídos generalmente perciben.

Casi del mismo modo en que la luz blanca está compuesta de un amplio espectro de colores, que se vuelve visible cuando la luz es refractada por un prisma, el sonido también puede ser refractado de modo que sus partes constituyentes puedan percibirse. Al igual que el arco iris está compuesto de los colores que el ojo humano ve como luz blanca, los armónicos son los colores del sonido.

Estos armónicos, que normalmente pasan inadvertidos, son, en realidad, de vital importancia para todos los seres humanos, y permiten que diferenciemos entre un sonido y otro. Es la riqueza de los armónicos en ciertas partes del espectro infinito del sonido lo que nos ayuda a establecer la diferencia entre un instrumento musical y otro, aún cuando ambos ejecuten la misma nota musical.
Nuestro cerebro puede decir inmediatamente si cierta nota se halla interpretada por una flauta, por una guitarra o por un piano. Si se filtran los armónicos, nos volvemos incapaces de distinguir entre estos instrumentos.

La voz humana es el más rico instrumento musical en los armónicos, debido a nuestra capacidad para hacer el más minúsculo de los ajustes posible, afinando así la voz más allá de la capacidad de la mayoría de los instrumentos musicales.

La mayor parte de los estudiantes de música y de los músicos aprenden la teoría de los armónicos, y algunos son incluso capaces de producir armónicos con sus instrumentos. La guitarra producirá armónicos cuando se rasgan sus cuerdas mientras que el dedo de la otra mano regula las cuerdas a lo largo de uno de los trastes.

Una flauta, un saxofón u otro instrumento de viento a menudo pueden producir un armónico cuando se sobre-sopla, es decir, cuando se aplica demasiada presión de aire, el sonido saltará un a una octava más alta completa, o más. El bajo es tal vez el más conocido productor de armónicos en la música moderna amplificada.

Esta técnica consiste en la posibilidad de cantar simultáneamente dos o más notas musicales con nuestra voz

Así como luz blanca atravesando un prisma esta separada en sus propias frecuencias – los colores del arco iris, los armónicos son los colores – el arco iris, de la voz. Estos sonidos puros suenan como flautas por encima de la voz del cantor

Este tipo de canto tiene como resultado una aplicación extraordinaria en la sanación y la transformación. Los expertos en terapia del sonido afirman que es el más poderoso instrumento de sanación sonora disponible para la humanidad

Esta técnica tiene sus orígenes en Asia Central, y fue practicada por las razas turquinas: los mongoles y los tuvanos. Ellos utilizan esta forma de canto para resonar con la naturaleza que les rodea, imitando los sonidos de animales, del viento en las montañas nevadas y de varios pájaros. También, a través de esto tipo de canto, comunican con los espíritus de la naturaleza

En Tibet, los monjes utilizan el canto de la voz grave para entonar sus oraciones. Esta técnica de canto de armónicos permite a una persona cantar 3 o 4 sonidos simultáneos, cada sonido armónicamente relacionado con la nota fundamental (es decir la nota base de la voz) y produce una onda sonora muy poderosa que afecta la consciencia en muchas maneras beneficiosas